Introducción Despuntaba el ingreso de la primavera y con ésta, también llegaba la denominada innovación de la Secretaría de Educación Pública “Cero Reprobación”, misma iniciativa que se toma en un principio como una indicación de que no se deben reprobar alumnos; con lo que nuestro ya abaratado sistema educativo caería en una espiral muy similar a la que persiste en países (cuyos nombres me reservo) en donde da lo mismo estudiar que no hacerlo, pues al final de las cuentas no aprenderán nada.
Así que en medio de esa incógnita y hasta cierto punto, sorpresa, me decidí a iniciar mi propia indagación respecto de la iniciativa de Cero Reprobación, siendo así que me encontré con una serie de argumentos por demás interesantes que me permitieron entender, que no se trata de una indicación de no reprobar alumnos; es un método a través del que se busca por todos los medios posibles y que dependan de la unidad educativa, facilitar el tránsito académico del alumno.
Panorama educativo
La iniciativa de Cero reprobación, que en un primer momento pareciera atender a los caprichos o tendencias demagogas de la SEP, al analizar el trasfondo educativo en que México se sumerge desde hace años, se observa que tiene un fundamento lógico y además necesario.
Pues una realidad es que a pesar de que en nuestro país la educación básica (primaria y secundaria) es obligatoria y que cada vez llega a más lugares, muchos estudiantes, sin profundizar en los motivos específicos, no asisten a la escuela y por lo tanto, algunos de ellos (entre 6 y 14 años) no saben leer y escribir; siendo que de acuerdo con el Censo de población y vivienda de 2005, INEGI reporta que 12 de cada 100 niños están en esa condición de analfabetismo.
Si bien es cierto que en México a lo largo de tres décadas el índice de analfabetismo disminuyó de 25.8 a 8.4%; siendo que las mujeres son el segmento poblacional más vulnerable en este sentido, pues 10 de cada 100 no saben leer y escribir, mientras que los hombres registran esa condición sólo 7 de cada 100.
Asistencia a clases
El problema educativo que incide de manera recurrente con la reprobación va más allá de contar con una escuela en dónde estudiar; sino también implica la permanencia del alumno en las instalaciones del plantel y sus asistencia regular a clases; siendo la realidad que según datos en 2004 se registraron 24 millones 634 mil 065 alumnos inscritos en preescolar, primaria y secundaria (educación básica), en bachillerato y carreras técnicas (educación media superior) 3 millones 547 mil 924 personas.
Esto significa que de la masa de alumnos que egresan de educación básica se tienen una absorción de 14.4% de los estudiantes; siendo que 85.6% de los estudiantes acceden a otras instituciones de paga o bien quedan un año sin ingreso a las instituciones educativas de nivel medio superior.
En términos oficiales, publicados por la SEP la absorción nacional es de 77.5% entre los niveles de educación básica a bachillerato; siendo que en el último lustro se ha incrementado hasta en promedio 20.7%; siendo que el argumento de educación para todos ha puesto en predicamento a las instituciones educativas. Ya que existe una clara sobrepoblación en los salones, deterioro de los inmuebles derivados de una demanda mayor y sobre todo, la paradoja cierra la pinza, ya que a mayor absorción de nuevo ingreso, mayor índice será el de alumnos en condición de reprobación y mayor también el índice de deserción escolar.Los motivos pueden ser diversos, ya sea porque tienen que trabajar, insuficiencia de unidades educativas, ya sea por el sitio donde viven, están lejos de sus casas, inseguridad pública (como es el caso en la zona fronteriza o de guerrilla), y otro de los factores más recurrentes es porque simplemente desisten por convicción personal, es decir, estudiantes que no les gusta asistir a clases (este es la masa más robusta de los índices reales de deserción escolar). Durante 2004 las entidades donde se registra en mayor proporción son:
A nivel primaria, Guerrero, Oaxaca y Chiapas; a nivel secundaria, Michoacán de Ocampo, Guerrero y Zacatecas.
Decisiones educativas que impactan a los jóvenes
Un fenómeno, casi paradoja de la educación es que en zonas urbanas el grueso de la población estudiantil no tiene la aspiración por continuar sus estudios, la apatía se ve muy marcada desde el nivel secundaria y persiste en la educación media superior; en donde el abandono de las instalaciones académicas es recurrente, así como el índice de reprobación, eso sin mencionar que cada vez es más común que por decisión personal el estudiante deja de asistir a clases sin ningún motivo específico, bajo el amparo de los medios masivos de comunicación que no escatiman es descalificar a los docentes o instituciones; sin indagar el porque el alumno está reprobando o simplemente abandona la escuela. Lo que deriva que exista un menor esfuerzo por parte del estudiante que sabe de antemano que los padres, llamar al noticiario o acudir a una instancia de gobierno le permitirá seguir en otro nivel educativo.
La situación que se vive en la mancha urbana es completamente ajena a la que viven los mismos estudiantes de las zonas suburbanas y rurales; en donde el deseo de ingreso a niveles educativos superiores es mayor; su limitante es el recurso económico y el tener que trasladarse hasta otros lugares muy alejados de su domicilio; lo que impacta en un abandono escolar por falta de dinero o lejanía.
De los jóvenes que cursan el nivel medio superior que en promedio están en el segmento poblacional de 15 años y más, los que ingresan al bachillerato (que aún no es obligatorio en nuestro país) cursan generalmente algún ciclo escolar; y comienza presentarse el fenómeno de rotación, en donde el estudiante se cambia de escuela constantemente, de turno e incluso de sistema; lo que refleja que un número importante de estudiante no tienen definido qué es lo que desean y actúan con acciones erráticas; que en un futuro impactará en el desempeño de los profesionistas en el mercado laboral.En el siguiente gráfico se puede apreciar que poco más de la mitad de los jóvenes en edad escolar asiste a la escuela; y se puede inferir que no siempre es por falta de espacios educativos, tiene que ver más con problemas de idiosincrasia y deseos de superación mediante el estudio.
Si se hace un seguimiento de los estudiantes que pasan a un nivel educativo superior, no es de sorprender que de acuerdo con el censo de población de 2005, en 2004, 1 millón 940 mil 208 (54.7% de absorción de egresados de bachillerato) personas estaban inscritas en alguna carrera universitaria o tecnológica (educación superior), 51% eran hombres y 49% mujeres. Las preferencias de estudio oscilan en carreras cuya área de estudio sean las ciencias sociales y administrativas así como las ingenierías y las relacionadas con la tecnología.
Escolaridad; otro “coco” de México
El grado promedio de escolaridad nos permite conocer el nivel de educación de una población determinada. Para obtenerlo, se escoge un conjunto de personas, se suman los años aprobados desde primero de primaria hasta el último año que cursó cada integrante; posteriormente, se divide entre el número de individuos que componen dicha población y el resultado son los años que en promedio ha estudiado el grupo.
En México, el alto costo de la educación, aunado a ingresos magros de la población, repercute directamente en el promedio de años estudiados; seguimos siendo un país con un nivel educativo promedio de secundaria.
En Aguascalientes, estamos con un promedio de 8.9 años cursados, lo que significa que nuestros jóvenes cuentan con educación secundaria inconclusa. Esto es, 6 años de primaria (por algún motivo no se considera el año de preescolar obligatorio; y que bueno, de lo contrario estaríamos mucho más abajo), 3 años de secundaria y 3 de bachillerato (según lo que se registra como educación mínima deseable en países desarrollados); estaríamos en un segundo, casi, casi tercer año de secundaria.
Analizando la oferta y la demanda
Primeramente hay que entender que la condición educativa no es exclusiva de nuestro país, tampoco es única responsabilidad de las instituciones, es un problema que atañe a los padres de familia, contexto social, entorno empresarial y políticas educativas de orden público.
Pues bien, la oferta tiene qué ver con las políticas y acciones de las instituciones educativas que definen el no ingreso de quienes se quedan fuera de la escuela secundaria: asignación y distribución de presupuestos, que redunda en la creación de escuelas nuevas y en la mejora y equipamiento de las ya existentes, en los mejoramientos de los promedios de alumnos por aula, por grupo y por maestro.
Mientras que la demanda se entiende como las condiciones y estilos de vida de los alumnos que condicionan su no asistencia a la escuela, que pudieran ser económicos, sociales, pautas culturales, entre muchos otros factores.
El equilibrio de la oferta y la demanda, se ve alterado de manera directa por muchos otros fenómenos, como el de migración (abandonan la escuela para buscar apoyar económicamente a su familia, lo que implica un desplazamiento a otra entidad federativa o país); Rezago educativo; Reprobación; Embarazo en adolescentes; Crimen organizado (se ha dado el fenómeno de alumnos que dejan de asistir a la escuela por temor a las bandas delictivas que rondan las escuelas para inducirlos al consumo de estupefacientes o reclutar como parte de sus redes); entre muchos, muchos más que no dependen de la institución educativa.
Más allá de una política de Cero Reprobación
Como hasta este momento se ha podido inferir, las acciones de Cero Reprobación van encaminadas a un esfuerzo de disminuir las probabilidades de reprobación que estén al alcance del docente. Ya que la otra gama de fenómenos que no dependen de la escuela seguirán siendo un riesgo.
Las acciones de Cero reprobación se pueden inferir fácilmente como las medidas tomados por un médico, es decir, no se desahucia al paciente sin antes no haber realizado todo lo posible por su recuperación o al menos calidad de vida.
En términos de educación, significaría que como docentes no debemos descartar con ligereza el nivel académico o probabilidades de aprobación; esto implicará que mientras el alumno esté en el salón de clases se deberán buscar todos los medios posibles para llevar al alumno de un estatus reprobatorio a un estatus aprobatorio.
Esto no es fácil, ya que al docente se le exigirá que dedique de manera adicional a su tiempo a la investigación, ensayo y error de estrategias, acercamiento con el estudiante; entre muchísimas otras condiciones que en definitiva darán un nuevo significado a la vocación del docente.
En la actualidad, como académicos estamos obligados a mantener una actualización y constante uso de los recursos informáticos y de Internet, como parte de la planeación convencional de las clases; lo que impacta en una paradoja más… las instituciones educativas no cuentan con el soporte informático y de infraestructura (sin mencionar la arquitectura informática) para estar a la par con las demandas de las nuevas políticas educativas, con lo que se crea una brecha de conocimiento y habilidad derivada del equipamiento y acceso a la tecnologías de la comunicación e información en las instituciones públicas.
Por otro lado, los alumnos en el nivel medio superior aún no desarrollan un autoconcepto determinado de su personalidad, por lo que se encuentran en la búsqueda constante de lograr la aceptación de la masa con quienes interactúan. Los estudiantes desarrollan su propia percepción a través de la identidad de grupo que logran, ya que en términos de individualidad siguen siendo inseguros y al conformar grupos consiguen una identidad distintiva de acuerdo con las aficiones que pueden entre ellos desarrollar. Los estudiantes demuestran en sus actitudes, que el mayor peso que le dan es a la percepción que un tercero puede tener de ellos, es a lo que piensan sus amigos, en segundo lugar sus maestros y finalmente sus padres; esto es un precursor claro de la gama de condiciones que impiden que los esfuerzos impulsados tengan un efecto favorable en las medidas de mejora.
El boicot comienza desde el alumno
Por si lo anterior no bastara, en el nivel medio superior es el momento de su desarrollo humano cuando el estudiante demuestra una serie de rasgos y características que determinan una serie de situaciones, que a su vez derivan del cambios psicológicos y sociales, en donde el entorno es un factor que influye; pero el perfil individual de cada alumno es el que determina su condición humana; identificando las siguientes esferas:
Uno. Traslación de la infancia hacia la etapa adulta, autoaceptación y aceptación de pares, imagen social, cambio de formas de pensamientos, comparación física con otros de sus pares; así como abandono, desinterés y aislamiento.
Dos. Definición de identidad obedece a la opinión que pudiesen tener de él los otros pares, por lo tanto se vuelve su actitud cambiante, ambivalente y en búsqueda de su propia definición de identidad; así como una vulnerable o susceptible a influencia de terceros.
Tres. Evolución de la inteligencia, pasa de un tipo de pensamiento concreto y abstracto a un pensamiento formal o hipotético-deductivo; es decir, pasa de centrarse en una actividad a la vez a una función de multitareas.
Cuatro. Interrelaciones que guardan los jóvenes pasan de considerar a la figura de los padres como eje de su vida, a la aceptación, interacción y socialización con sus pares. Al desinterés en el estudio y figuras de autoridad; caen en rebeldía y preferencia de socializar con sus pares, al pretender lograr la aceptación.
El entorno y su disociación con las innovaciones educativas
Problemas del entorno, que derivan en gran medida del nicho del que proceden los alumnos, de un nivel socioeconómico medio-bajo o bajo; con un nivel cultural minimizado y expectativas limitadas; acostumbrados a las actividades memorísticas, por lo que no desarrollan la creatividad ni la inferencia.
El entorno en que se desarrollan los estudiantes es un factor crucial al momento de la conformación de sus valores, estilos de aprendizaje definidos para edad adulta y su concepción misma en las expectativas de desarrollo; esto significa que en la medida que el contexto sea favorable para su desarrollo integral, cada alumno conformará su propio ambiente positivo.
Los problemas de salud en la comunidad no sólo deben entenderse como patrones de enfermedad, también debe observarse como aquellos aspectos sanitarios y de salud pública que aquejan al contexto en el que se desarrolla el estudiante.
Una cereza más
Otro de los factores cruciales en cuanto al entorno de salud se refiere, se tiene en el plantel la presencia de tabaquismo, incidencia de casos de salud mental (preferentemente depresión), alcoholismo, drogadicción (aunque no se han comprobado se tiene la sospecha), condiciones de vida saludable (higiene, reproducción, etcétera), optometría (subsanado con la campaña Ver bien para aprender mejor) y estomatología.
Entre la población estudiantil un tenor recurrente es la falta de información y acceso a los servicios, independientemente que se realizan diversas campañas realizadas por ISEA, IMSS, Gobierno del Estado y por parte de la misma coordinación de enfermería del plantel, sigue existiendo un desinterés, ya que son el mismo reflejo de la procedencia de los hogares con niveles sanitarios básicos, acceso a servicios de salud profilácticos y preventivos; pero con un preocupante acceso limitado a servicios quirúrgicos y de especialidad.Inseguridad en el entorno. Los hogares en donde se desarrollan los estudiantes del plantel, están constantemente expuestos a situaciones de violencia, en parte por los niveles culturales; así como por la creciente inseguridad en la ciudad que impacta directamente en todas las colonias.
En conclusión, casi resignación
Definitivamente quienes estamos en educación debemos estar acostumbrados al estrés, revisiones sobre revisiones, modificar las planeaciones en tantas ocasiones que simplemente es ya un logro llevar una bitácora respecto del número de versiones que se han utilizado. Esto sin mencionar que se debe luchar en el día a día por convencer a un estudiante que uno está tratando de forjarle un mejor futuro y para lograrlo se necesita de su apoyo; condición que es casi un verdadero milagro.
Es como en analogía tener un millón de pesos en la mano y tratar de obsequiarlo a los estudiantes y que ellos lo rechacen, simplemente digan: “achis, y yo porqué”; pero a pesar de esos retentores, casi barricadas mentales; vemos iluminadas nuestras sonrisas cuando alguno de ellos se esfuerza, entrega sus trabajos, es más tan sólo asiste a clases y pone (o aparenta) atención y realmente se ve cómo va modificando su estructura perceptual, es decir en realidad se le queda algo de lo que ha aprendido.
Tristemente, el resto saldrá con un conocimiento mínimo y con los misma carga de antivalores y actitudes que le forjarán un camino lleno de rocas por las que en su andar, una vez siendo adulto, tropezará constantemente.El proyecto de Cero Reprobación, entonces, no significa que no se les repruebe, sino que se busquen todos los medios posibles por hacer que aprueben y sigan en su formación; con la finalidad de elevar el nivel académico del país a 11 años o de ser posible a más. Ya que México es uno de los países que está en un rezago educativo claro.
Siendo en este sentido, que el proyecto Cero reprobación, no es exclusivo de nuestro país ni de nuestro sistema educativo, se puede observar en el sistema educativo de USA, en donde salen hordas y hordas de jóvenes de High School; pero son mínimos los que ingresan a un nivel superior, creando así sus elites y estratos académicos.
En nuestro contexto educativo, el trabajar con base en competencias, conforman la guía metodológica y operativa para desarrollar al individuo en un entorno productivo y acorde con las necesidades del ámbito laboral; además con teorías aplicables en cualquier contexto en que el alumno se desarrolle; siendo una cualidad de la enseñanza en el sistema que permite la homologación de las habilidades tanto cognitivas como de estrategias de aplicación del conocimiento, considerando las evidencias como principal elemento de evaluación.
Por lo tanto, seremos como esos médicos de series norteamericanas, porque del sector salud en nuestro país no creo, que buscaremos todos los medios posibles de lograr que el alumno salve algo del conocimiento y quede grabado en su mente… conocimiento significativo y contextual… todo antes que desahuciarlo.Nota: El documento original que he desarrollado contiene gráficas, tablas, imágenes de apoyo que por motivos de gestor del Bolg no permite su anexo; por lo que en caso de requerir el documento en su versión original con todo el material mencionado, contácteme en el correo electrónico: fdoags@yahoo.com.mx solicitando el texto y con gusto se lo haré llegar.
