Introducción
Desde una perspectiva de inducción, se puede entender que en los procesos de aprendizaje se encuentran conformados mediante las actividades que realizan los estudiantes para concretar los objetivos educativos. Por lo tanto, constituyen una actividad individual, aunque se desarrolla en un contexto social y cultural, que se produce a través de un proceso de interiorización en el que cada estudiante concilia los nuevos conocimientos en sus estructuras cognitivas previas. La construcción del conocimiento tiene pues dos vertientes: una vertiente personal y otra social[1].
Pregunta de análisis
¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?
Reflexión
Las competencias como enfoque educativo conforman la guía metodológica y operativa para desarrollar al individuo en un entorno productivo y acorde con las necesidades del entorno, por lo tanto se desarrollan las concepciones de los procesos de aprendizaje:
a) La perspectiva conductista. Formulada por B.F.Skinner hacia mediados del siglo XX y que arranca de los estudios psicológicos de Pavlov sobre condicionamiento y de los trabajos de Thorndike sobre el refuerzo, intenta explicar el aprendizaje a partir de unas leyes y mecanismos comunes para todos los individuos.
b) Teoría del procesamiento de la información. La teoría del procesamiento de la información, influida por los estudios cibernéticos de los años cincuenta y sesenta, presenta una explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje. Sus planteamientos básicos, en líneas generales, son ampliamente aceptados.
c) Aprendizaje por descubrimiento. La perspectiva del aprendizaje por descubrimiento, desarrollada por J. Bruner, atribuye una gran importancia a la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad.
d) Aprendizaje significativo. (D. Ausubel, J. Novak) postula que el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Frente al aprendizaje por descubrimiento de Bruner, defiende el aprendizaje por recepción donde el profesor estructura los contenidos y las actividades a realizar para que los conocimientos sean significativos para los estudiantes.
e) Psicología cognitivista. El cognitivismo (Merrill, Gagné...), basado en las teorías del procesamiento de la información y recogiendo también algunas ideas conductistas (refuerzo, análisis de tareas) y del aprendizaje significativo, aparece en la década de los sesenta y pretende dar una explicación más detallada de los procesos de aprendizaje.
f) Constructivismo. J. Piaget, en sus estudios sobre epistemología genética, en los que determina las principales fases en el desarrollo cognitivo de los niños, elaboró un modelo explicativo del desarrollo de la inteligencia y del aprendizaje en general a partir de la consideración de la adaptación de los individuos al medio.
g) Socio-constructivismo. Basado en muchas de las ideas de Vigotski, considera también los aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos (actividad instrumental), pero inseparable de la situación en la que se produce.
Concepciones congruentes con el enfoque de competencias
Las concepciones de aprendizaje que tienen una relación directa con la realidad en la que los estudiantes se desarrollan en la actualidad, estarían más en el sentido de seleccionar solamente las tres principales concepciones que tendrían una acción directa en su formación de aprendizaje; siendo estas:
En primera instancia, del socio-constructivismo, ya que para que el alumno desarrolle las habilidades, capacidades u competencias necesarias, debe partir de un conocimiento previo que le permita generar una evocación cognitiva que le facilite comprender el contenido programático.
En segunda instancia, aprendizaje por descubrimiento, ya que mediante las actividades el alumno puede volverse parte de su propio proceso de aprendizaje, entender las lecciones y generar un nuevo sentido de entendimiento de los temas; al ser partícipe existe un mayor grado de involucramiento y a su vez, de dominio temático.
En tercera instancia, aprendizaje significativo, ya que de esta manera el alumno hace propio el aprendizaje y lo enfoca en un sentido práctico en su contexto; derivando en un mejor desempeño en los niveles educativos subsecuentes. Las competencias están centradas en lograr un aprendizaje contextual y significativo, en donde la vivencia misma y la experiencia académica del estudiante generan un aprendizaje perdurable.
Conclusión
Las siete concepciones conforman una importante aportación al entendimiento de los procesos cognitivos del estudiante, en donde en forma evolutiva se van desarrollando, congregando y potencializando, dependiendo directamente de las actividades y avances que cada estudiante es capaz de llevar a cabo; dando así como resultado, un aprendizaje duradero que refleje su capacidad, es decir, su competencia, de una manera contextual y estandarizada, acorde con las necesidades del mercado académico y laboral.
[1] MÁRQUEZ, Pere. UAB; 1999.

